Por horas y precio cerrado: dos definiciones claras
Ambos modelos responden a la misma pregunta de formas opuestas: cómo convertir el trabajo en una factura. Aclarar cada término desde el principio evita muchos malentendidos con el cliente.
Por horas, facturas el tiempo realmente dedicado, según una tarifa diaria u horaria. El cliente paga lo que se consume, ni más ni menos. A precio cerrado, te comprometes a un alcance definido por un importe acordado de antemano: el tiempo dedicado pasa a ser tu problema, no el del cliente.
- Por horas: facturación del tiempo dedicado (tarifa horaria o diaria), alcance flexible.
- Precio cerrado: un importe fijo para un alcance definido, sea cual sea el tiempo real.
- Por horas traslada el riesgo de desvío al cliente; el precio cerrado lo pone en el proveedor.