Dos enfoques distintos del seguimiento del tiempo
Timely apuesta por la captura pasiva: su «Memory Tracker» registra automáticamente la actividad de tu ordenador (aplicaciones, documentos, reuniones) y luego una IA te ayuda a clasificar ese tiempo en proyectos. El objetivo es no olvidar nada sin esfuerzo de registro.
Rytmely parte del principio opuesto: tú decides explícitamente qué registrar, vinculándolo a una jerarquía clara Cliente → Proyecto → Etiqueta. Menos captura automática, pero datos limpios, intencionales y listos para facturar.
- Timely: ideal si quieres cero registro manual y una reconstrucción automática de tus jornadas.
- Rytmely: ideal si quieres una estructura explícita y datos de facturación limpios.
- No son las mismas necesidades, y está muy bien.